El PVC es uno de los materiales plásticos más utilizados en el mundo. A escala mundial, la demanda de PVC supera los 35 millones de toneladas anuales y registra un crecimiento constante (+5% de media mundial), situándose las mayores tasas de crecimiento en los países en vías de desarrollo. En Europa (UE-27), la producción de productos de PVC – incluidas las exportaciones – alcanza los 8 millones de toneladas al año. El consumo europeo de resina de PVC se sitúa en torno a los 6,5 millones de toneladas anuales, es decir un 15% de todos los plásticos utilizados en Europa, con un crecimiento medio de 2-3% por año.
La cadena europea del PVC, desde la fabricación de resinas y aditivos hasta el producto final, reúne a más de 23.000 empresas – muchas de las cuales son PYMES – y aproximadamente 530.000 personas. En Europa, la industria del PVC está representada por cuatro asociaciones: ECVM (Consejo Europeo de Fabricantes de Vinilo, por siglas en inglés), ESPA (Asociación Europea de Productores de Estabilizantes, por sus siglas en inglés), ECPI (Consejo Europeo de Plastificantes y Productos Intermedios, por sus siglas en inglés) y EuPC (Transformadores Europeos de Plásticos, por sus siglas en inglés).

Fuente: Vinyl 2010.
Bolsas para suero, plasma y sangre, catéteres para transfusiones y diálisis, y guantes quirúrgicos.
De hecho, según la conferencia presentada por G. Voituron en Davos (Suiza) en abril de 1992 con el título "Soft PVC in medicals applications", el uso del PVC como material de envasado y conservación de la sangre humana y el plasma permite prolongar en un 30% la vida útil de estas sustancias biológicas.
Bengt Melvas, especialista toxicólogo y responsable de medio ambiente, afirma que el PVC ofrece la mejor combinación de ventajas según las necesidades de los hospitales. "Es fácil de limpiar y es más barato al tiempo que mantenemos los máximos niveles de calidad exigidos".
Paneles de puertas, tableros de mandos, perfiles embellecedores, cables eléctricos, juntas de ventanas, tapicerías, etc.
Tubos para distribución de agua potable y evacuación; ventanas; puertas; persianas; suelos, láminas para impermeabilización de tejados y piscinas; revestimientos murales; perfiles rígidos para cables eléctricos, etc.
Botellas (agua mineral, aceites comestibles, zumos, etc.)tarrinas, envases farmacéuticos, cosméticos, detergentes, etc.
Cables eléctricos para uso doméstico e industrial, cajas de distribución, perfiles rígidos para cables, tubos, enchufes, etc.
Láminas para impermeabilización de balsas y canales para riego; tubos para riego y drenaje; mangueras; films para invernaderos, etc.
Muñecas, pelotas, artículos hinchables, etc.
De jardín, oficina, ofimática, etc.
Bolsos, maletas, carpetas, tapicerías, etc.
carpetería, forro para libros, etc.
La compañía francesa Rhovyl -primera empresa mundial de clorofibras- ha desarrollado una técnica exclusiva para producir una fibra especial para elaborar jerséis con el material procedente de botellas recicladas de Policloruro de Vinilo (PVC) procedentes de las Recogidas Selectivas de Residuos Sólidos Urbanos.
Para elaborar uno de estos jerséis, fabricado en un 70% con esta fibra y en un 30% con lana, son necesarias 27 botellas. La prenda obtenida con este tejido posee unas características muy especiales, ya que se trata de un género aislante, agradable al tacto y muy confortable.
Esta técnica ha marcado una nueva etapa en el reciclado del PVC, ya que la fibra también es aplicada para la confección de otras prendas, tales como calcetines, chalecos, guantes o para telas de tapizados. Esta fibra está siendo demandada por los más importantes diseñadores de moda.
La cubierta móvil de la plaza de toros de San Sebastián es de PVC.
Cubierta del "Stade de France" www.stadefrance.fr del mundial de fútbol 98: la membrana de PVC usada para la cubierta de este emblemático estadio francés, cubre una superficie total de 50.000 m2 y pesa 75 toneladas, es decir, tan solo el 6 por 1.000 del peso total de la estructura de 13.000 toneladas.
Este estadio se ha construido sobre un anterior emplazamiento industrial cuyo subsuelo está contaminado con sustancias gaseosas. La colocación de una lámina impermeabilizante de PVC (22.000 m2) a la profundidad de 1 metro, evita las emanaciones de estos gases, que originaban olores desagradables.